Al igual que ha sucedido con la filatelia, los billetes de banco han escogido en diversas ocasiones a personajes de la ciudad de Córdoba para sus emisiones. En concreto, el Banco de España ha utilizado a 4 personajes cordobeses en 5 emisiones distintas, a lo largo de la historia de la Peseta.
Tres de éstas emisiones realizadas por el Banco de España, entre las que se encuentran dos primeras, estuvieron dedicadas a la figura de Don Gonzalo Fernández de Córdoba, más conocido como "El Gran Capitán". Natural de la localidad de Montilla (Córdoba), en donde nació el 1 de septiembre de 1453, fue un famoso militar al servicio de los Reyes Católicos a lo largo del siglo XV. Miembro de la nobleza andaluza, fue fiel a la causa Isabelina, la cual defendió durante la Guerra de Sucesión al Trono de Castilla. Posteriormente, peleó en la Guerra de Granada, destacando su actuación en el sitio de Tájara (Huétor-Tájar, Granada). En recompensa por sus destacados servicios, recibió una encomienda de la Orden de Santiago, el señorío de Órgiva (Granada) y determinadas rentas sobre la producción de la seda granadina, lo cual contribuyó a engrandecer su fortuna. Posteriormente marcharía a Italia, donde participaría en las guerras de Italia y Nápoles, obteniendo buen número de conquistas. Terminada la guerra, Fernández de Córdoba gobernó como virrey en Nápoles durante cuatro años, con toda la autoridad de un soberano. La muerte de la reina Isabel, y las envidias de su esposo Fernando, provocaron que éste último le quitara el mando ante el temor de que se hiciera dependiente. El Gran Capitán falleció en Granada, el 2 de diciembre de 1515.
La primera emisión dedicada al Gran Capitán tuvo lugar en diciembre de 1871, época en la cual las emisiones del Banco de España aún se realizaban en "escudos", a pesar de que la "peseta" era ya la unidad monetaria. Se imprimieron un total de 270.00 ejemplares.

Habría que esperar 60 años para que el retrato del Gran Capitán volviera a los billetes españoles. Fue esta vez en el popular billete de 100 pesetas emitido el 25 de abril de 1931, y que representa en su reverso una pintura de Casado de Alisal, alusiva a una de sus victorias en Italia. La inflación vivida por la economía española de aquellos años, dio lugar a que la tirada de este billete fuera muy amplia, depreciándose enormemente su valor. Más adelante, tras la Guerra Civil Española (1936-1939), este billete sería retirado de la circulación.

La tercera emisión alusiva al Gran Capitán, corresponde al reverso del billete de 5 pesetas del 15 de julio de 1945, en el que se representa un grabado correspondiente a la Toma de Granada. Don Gonzalo es representado montando a caballo y portando una lanza, a la vez que embiste a un soldado del ejército nazarí. El anverso de este billete reproduce el monumento existente en la plaza de Isabel la Católica de Granada (obra de Mariano Benlliure) alusivo a las Capitulaciones de Santa Fe.

El segundo personaje cordobés representado en los billetes españoles, fue el filósofo romano Lucio Anneo Séneca, conocido también como Séneca "el joven". Nacido en Córdoba en el año 4 a.C. (contemporáneo por lo tanto del mismísimo Jesucristo), fue tutor y consejero del Emperador Nerón. Su obra literaria consiste básicamente en trabajos de carácter moralista. La muerte de la emperatriz Agripina (gran valedora de Séneca) a manos de Nerón, marcó el principio del fin del filósofo, el cual fue condenado por su pupilo a "suicidarse".
La emisión española en la que se representa a Séneca corresponde al billete de 5 pesetas del 12 de abril de 1947. Como curiosidad, el nombre del personaje no aparece bajo el retrato del mismo. La reproducción del retrato de Séneca en este billete (basado en una escultura del también cordobés Mateo Inurria) es conocida también como "el falso Séneca" o el "Séneca esclavo", dado a que su físico (con barba y aparentemente descuidado), corresponde más al de un esclavo que al de un noble de la época. La escultura de Inurria está basada en un grabado de Séneca realizado por Rubens, que disponía de una copia de un busto en bronce del filósofo descubierto en Roma durante el Renacimiento y asociado a Séneca por la tradición. En la actualidad se cree que dicho retrato puede ser en realidad una representación ficticia del poeta Hesíodo. Séneca fue también objeto de una emisión numismática (10 pesetas de 1997), en la cual se representa su retrato "falso" en el anverso, y su monumento erigido frente a la Puerta de Almodóvar en Córdoba. Como nota curiosa, este monumento fue financiado por el diestro Manuel Benítez "El Córdobes", siendo utilizado como modelo un tabernero de dicha zona para la realización del rostro de Séneca (Fuente: Solano Márquez, 2009. Córdoba Insólita).

En cuanto a la tercera emisión, ésta representa a dos personajes cordobeses íntimamente relacionados: Julio Romero de Torres (1874-1930) y su famosa modelo María Teresa López, (1914-2003) conocida popularmente como "La Chiquita Piconera", al ser la modelo utilizada por el pintor en su famoso cuadro. Julio Romero de Torres fue hijo del también pintor y director del Museo de Bellas Artes de Córdoba, Rafael Romero Barros. En su obra pictórica predominan continuas alusiones a Córdoba y a "lo cordobés", aderezados con una gran carga de simbolismo y cierto halo de misterio. La figura femenina es una constante en su pintura, utilizando principalmente como modelos a jóvenes de raza gitana, morenas y de gran belleza. Una de estas modelos era María Teresa López, que apenas contaba con 14 años cuando fue retratada por el pintor cordobés. La emisión dedicada a ambos personajes correspondó al famosísimo billete de 100 pesetas de 7 de abril de 1953, de muy "larga vida", ya que sería retirado de la circulación en enero de 1986. Existen dos tipos, uno más claro y otro más oscuro.

En el reverso de este billete se representó el cuadro "Fuensanta", en el que aparece la modelo María Teresa López, apoyada sobre una tinaja. Se trata de uno de las pocas obras del pintor en la cual no aparecen desnudos, otra de las notas predominantes en su amplia obra. Posteriormente sería puesta en circulación una emisión filatélica de 10 valores, en las que se representarían otras obras del genial pintor, igualmente, sin la presencia de desnudos.

A nivel mundial Córdoba también se ha visto representada en dos emisiones. Ecuador en sus billetes de 10 sucres ha inmortalizado al conquistador cordobés Sebastián de Belalcázar (1480-1551), conquistador de Quito (Ecuador) y primer gobernador de Pompayán, Cali y el Valle del Cauca. No obstante, las cosas no le fueron del todo bien en su cargo de gobernador, viéndose inmerso en las disputas entre las familias de Pizarro y Almagro en Perú, ayudando al Licenciado Pedro de la Gasca a vencer a Gonzalo Pizarro. En 1546
ordenó la ejecución de Jorge Robledo, un gobernador provincial vecino, en otra disputa territorial. Fue enjuiciado por este crimen, hallado culpable y condenado a muerte por este asesinato, por malos tratos cometidos contra los indígenas y por participar en las luchas acaecidas entre los conquistadores. Víctima de su propia ambición, murió en Cartagena de Indias antes de emprender el viaje de vuelta a España para apelar la decisión del tribunal.

Por otra parte, Israel escogió para sus billetes de 1000 shekels y para su nuevo facial de 1 shekel, al médico, rabino, teólogo y filósofo cordobés Moshé Ben Maimon, o Musa Ibn Maimum, más conocido como Maimónides. Nacido en Córdoba, el 30 de marzo de 1135, entre sus obras de carácter médico destacan "Tratado sobre venenos y sus antídotos" (1199), "Guía de la buena salud" (1998), y "Explicación de las alteraciones" (1200). Por otra parte, sus obras filosóficas más importantes fueron "Sobre la resurección de los muertos" (1191) y la "Guía de perplejos" (1190), mal llamada "Guía de los descarriados", clave de su pensamiento filosófico. Así mismo escribió "El luminar" (1168), y "La segunda ley" (1180), libro de carácter formativo basado en la enseñanza del Talmud. La inestabilidad política del momento, fue causa en su vida de buen número de exilios, primero en Almería, luego en Fez (Marruecos), para terminar afincándose definitivamente en Egipto, primero en Alejandría y posteriormente en El Cairo, donde falleció el 13 de diciembre de 1204. Posteriormente su tumba fue trasladada a Tiberiades (Israel), donde reposan sus restos.
