"María Cristina me quiere gobernar / y yo le sigo, le sigo la corriente/ porque no quiero que diga la gente / que María Cristina me quiere gobernar." La protagonista de esta vieja "coplilla" cubana no era otra que quien fuera Reina Regente de España, María Cristina de Hansburgo y Lorena (Maria Christina Désirée Henriette Felicitas Rainiera von Habsburg-Lothringen), también conocida como "Doña Virtudes", segunda esposa de Alfonso XII, la cual, al enviudar asumió las funciones de Reina de España en espera del nacimiento y la posterior mayoría de edad de su único hijo varón, el futuro Alfonso XIII.
María Cristina tiene el honor de ser la primera gobernante española "en activo", en aparecer en los billetes de banco nacionales, si bien su retrato sólo fue estampado en las emisiones coloniales del Banco de España en Cuba y Puerto Rico, realizadas en "Pesos Fuertes", siendo la equivalencia de 5 pesetas por cada peso.

Las emisiones de María Cristina en Cuba y Puerto Rico tuvieron lugar entre 1895 y 1897, que fueron los años en los cuales tuvo lugar la Guerra Hispano-Cubana-Norteamericana, en la cual se perdieron las colonias de Cuba y Puerto Rico, antes citadas, y las de Filipinas y Guam, en Asia.
El desarrollo del sentimiento nacional en Cuba, que veía con recelo a la metrópoli gobernada por "una viuda y su hijo" (de ahí el nacimiento de la "coplilla" anterior) y la expansión de la joven nación Estadounidense, dieron lugar al nacimiento de ciertas hostilidades, que desembocaron en un conflicto armado cuyo desencadenante fue el hundimiento de un barco norteamericano (el Maine) el 15 de febrero de 1898, en condiciones aún poco claras (a día de hoy se piensa que fue hundido por ellos mismos), y que provocó la declaración de guerra de Estados Unidos a España.

Con el General Valeriano Weiler al frente, y un presupuesto de 1.000 millones de pesetas de la época (una barbaridad) se intentó pelear en una guerra en la que los barquitos de madera españoles apenas resultaron un juguete para los poderos acorazados metálicos norteamericanos despreciados por el entonces Ministro español de Guerra, José Sánchez Guerra ("el hierro se hunde"). La ciudad de Santiago de Cuba se rindió el 16 de julio de 1898, mientras que el 25 de julio tuvo lugar el desembarco de Guánica, comenzando la ofensiva terrestre en Puerto Rico. El 10 de diciembre de 1898, tuvo lugar la firma de los Acuerdos de París, por los cuales se concuerda la futura independencia de Cuba, que se concretará en 1902.

Centrándonos en temas numismáticos, la efigie de la Reina María Cristina apareció en los billetes cubanos de 1 peso de 1896, y en los de billetes puertorriqueños de 5, 10, 20, 50 y 100 pesos, todos ellos curiosamente impresos en Estados Unidos por la American Note Company. Tras la Guerra Civil, sería la compañía británica Bradbury and Wilkinson de Londres, la que se haría cargo de la impresión de los billetes españoles hasta 1936.
María Cristina tiene el honor de ser la primera gobernante española "en activo", en aparecer en los billetes de banco nacionales, si bien su retrato sólo fue estampado en las emisiones coloniales del Banco de España en Cuba y Puerto Rico, realizadas en "Pesos Fuertes", siendo la equivalencia de 5 pesetas por cada peso.

Las emisiones de María Cristina en Cuba y Puerto Rico tuvieron lugar entre 1895 y 1897, que fueron los años en los cuales tuvo lugar la Guerra Hispano-Cubana-Norteamericana, en la cual se perdieron las colonias de Cuba y Puerto Rico, antes citadas, y las de Filipinas y Guam, en Asia.
El desarrollo del sentimiento nacional en Cuba, que veía con recelo a la metrópoli gobernada por "una viuda y su hijo" (de ahí el nacimiento de la "coplilla" anterior) y la expansión de la joven nación Estadounidense, dieron lugar al nacimiento de ciertas hostilidades, que desembocaron en un conflicto armado cuyo desencadenante fue el hundimiento de un barco norteamericano (el Maine) el 15 de febrero de 1898, en condiciones aún poco claras (a día de hoy se piensa que fue hundido por ellos mismos), y que provocó la declaración de guerra de Estados Unidos a España.

Con el General Valeriano Weiler al frente, y un presupuesto de 1.000 millones de pesetas de la época (una barbaridad) se intentó pelear en una guerra en la que los barquitos de madera españoles apenas resultaron un juguete para los poderos acorazados metálicos norteamericanos despreciados por el entonces Ministro español de Guerra, José Sánchez Guerra ("el hierro se hunde"). La ciudad de Santiago de Cuba se rindió el 16 de julio de 1898, mientras que el 25 de julio tuvo lugar el desembarco de Guánica, comenzando la ofensiva terrestre en Puerto Rico. El 10 de diciembre de 1898, tuvo lugar la firma de los Acuerdos de París, por los cuales se concuerda la futura independencia de Cuba, que se concretará en 1902.

Centrándonos en temas numismáticos, la efigie de la Reina María Cristina apareció en los billetes cubanos de 1 peso de 1896, y en los de billetes puertorriqueños de 5, 10, 20, 50 y 100 pesos, todos ellos curiosamente impresos en Estados Unidos por la American Note Company. Tras la Guerra Civil, sería la compañía británica Bradbury and Wilkinson de Londres, la que se haría cargo de la impresión de los billetes españoles hasta 1936.